El jardín de la hija de la luna

Blog de literatura fantástica y de ciencia ficción

Extrañas coincidencias: «haters» y prohombres de los círculos de la ciencia ficción en España.

Esta entrada, junto a las dos inmediatamente anteriores de este blog, forma una suerte de trilogía hilada por la casualidad. Si es que la casualidad existe.

La penúltima entrada, antes de esta, es una reseña de una magnífica novela de Adrian Tchaikovsky, «Shards of Earth» («Huérfanos de la Tierra»). En la parte final de la reseña me lamentaba de la edición del libro. Caro, con las páginas solo pegadas, no cosidas, y, sobre todo, muy mal traducido, lleno de leísmos y erratas gramaticales numerosas y molestas, que más de una vez te sacan de la novela.

De forma totalmente casual, quise que la siguiente entrada del blog tratase, un poco por encima, a modo de introducción, de la saga de Miles Vorkosigan, de la escritora Lois McMaster Bujold.

Para escribir esta última entrada estuve consultando distintos artículos en la Red. Uno de ellos me llamó la atención, al descubrir el odio vertido hacia la autora, LMB, y su obra en ciertos círculos de expertos en ciencia ficción en España. Este es el artículo:

https://rudy.sportula.es/fragmentos-de-vorkosigan/

No quise ahondar más en el tema. Lo único que me importaba es que yo estaba empezando a leer el primer libro de la saga Vorkosigan, y quería hacerme eco de una saga tan importante para la historia de la ciencia ficción, en este blog. El caso es que, buscando algo más de información, me topé con un artículo de alguien que debía sin duda de pertenecer al círculo de «haters» de Lois McMaster Bujold citado en el artículo cuyo link he puesto arriba. Pongo a continuación este lamentable artículo:

http://www.bibliopolis.org/articulo/etica.htm

Caben pocas dudas de que el autor pertenece a ese círculo de haters. Ahondando un poco en la web de diseño arcaico, tiene ya sus añitos, y parece estancada en el año 2013, enseguida salen referencias a Gigamesh, la revista que centralizaba el odio a la obra de Bujold.

La casualidad es que criticase yo la traducción de la novela de Tchaikovsky, «Shards of Earth», que luego me diese por hablar de la saga Vorkosigan de Bujold en la siguiente entrada y que, agárrense, el autor del artículo «hater» contra la autora de la saga Vorkosigan esté firmado por… Sí, el traductor del libro de Tchaikovsky.

¿Existen las casualidades? Quizá todo esto haya pasado así porque era mi deber destapar esta insana estupidez que durante años embarró en España (supongo que haciéndose eco de lo que se decía en otros lugares) el nombre de Lois McMaster Bujold, en base a criterios propios de niños rabiosos y maleducados. (Es decir, en base a ningún criterio que no fuese que Lois McMaster Bujold se llevase el Hugo, quedando por encima de las novelas de los autores predilectos de esos haters).
No puedo más que recomendar la lectura del artículo del primer link que he compartido, que defiende a Bujold y su obra mucho mejor de lo que pueda hacerlo yo aquí. Pero aún así, he querido escribir esta entrada, para dejar constancia escrita de cómo no dejan de sorprenderme estas actitudes destructivas e insultantes, de señores que, desde sus púlpitos, elevados hacia la gloria de la ciencia ficción más preclara y ortodoxa, se creen con derecho de descalificar e insultar a distintos autores y sus obras, y a sus lectores. Porque el artículo del lumbreras este, el segundo link que he compartido, no tiene desperdicio. Insulta directamente a los lectores de la obra de Bujold, diciendo cosas tales como:

«Aunque rechazado por todos, es obvio que Miles [el protagonsita de la saga de Lois McMaster Bujold] es muy superior a cuantos le rodean. Exactamente lo mismo que debe pensar el típico lector de cf con problemas, rodeado de gente que le menosprecia: nadie sabe cuán valioso es

La frase, así como la maldad y estupidez subyacentes a ella, no tienen desperdicio. Por una inapelable regla de tres, cual doctrina sagrada en el libro de la fe del practicante ortodoxo de la correcta ciencia ficción, si lees un libro con «X» protagonista, y disfrutas con él, eres como el protagonista (presupongamos, además, por supuesto, que todo en Miles es malo, y que no hay valores en la obra de Bujold, como así quiere hacernos creer el crítico).

Esta sorprendente forma de pensar convierte a los lectores en potenciales violadores, asesinos, mentirosos compulsivos, megalómanos, o, lo más probable, gente con una vida pobre que necesita soñar con aventuras y con personas en contextos más arriesgados que el suyo, donde poner en práctica la inteligencia, la valentía, la perspicacia, la fortaleza, la entrega, la camaradería, y un sinfín de otras virtudes, de las que sin duda todo lector adolece, y por lo que las busca en lo que lee.

Esta es la insana y atolondrada visión del alucinado que firma el artículo de los odiadores de Bujold. Una visión que si bien tiene cierta base en cualquier lector del mundo, cae en lo absurdo, si se toma al pie de la letra y se lleva al extremo. Porque… ¿Por qué han de ser solo la obra de Bujold y su protagonista, Miles Vorkosigan, conductores de lectores frustrados, llenos de máculas? ¿Son, en contrapartida, los lectores de obras que el crítico imbécil juzgue más magnas y sublimes, mejores lectores, por tanto? Pero… ¿no podríamos coger cualquier obra, buscarle los pies al gato, y elucubrar sobre la podredumbre mental que anida en cualquier lector de cualquier obra, si entramos en este absurdo, insano y desquiciado juego? ¿Está en sus cabales quien se identifique profundamente con Paul Atreides, que, en ciertos aspectos, podría compararse con cualquiera de los peores dictadores de nuestra historia?

La saga de Miles Vorkosigan está premiada con TRES PREMIOS HUGO a tres de las novelas que la componen (de un total de 15). Un cuarto PREMIO HUGO a la MEJOR NOVELA CORTA; para una de las tres novelas cortas que componen el séptimo libro de la serie, «Fronteras del infinito». Pero es que, además, fuera de la saga de Vorkosigan, Lois McMAster Bujold también escribió otras novelas, la mayor parte de fantasía histórica. Una de ellas, el segundo volumen de la trilogía de Chalion, inspirada en la edad media española (situada en una suerte de mundo paralelo) recibió, LOS TRES PRINCIPALES PREMIOS DE LA NARRATIVA FANTÁSTICA A LA VEZ: Esto es, el Hugo, el Nébula y el Locus.

Y, se me olvidaba, toda la serie de los Vorkosigan fue reconocida en fecha reciente, 2017, con el Hugo a la mejor saga de ciencia ficción.

¿Qué pasa, me pregunto, con las novelas de la saga Vorkosigan en las que no sale Miles Vorkosigan, ya que la crítica absurda e insultante del tipo este se basa únicamente en la identificación del lector con el personaje, para atacar a Bujold, y a sus lectores?

Sin duda, no estamos ante una escritora cualquiera. ¿Son todos los miembros del jurado, en los diferentes años en que fue premiada, un atajos de subnormales, acomplejados, por gustar de las novelas de Miles Vorkosigan, por premiar las grandes virtudes que atesoran aquellos libros? Seguramente, por identificarse con Miles, se frotan las manos con sonrisas aviesas, pensando cuan inferiores a ellos son todos los demás, que no saben ver su grandiosidad.

En fin, solo quería volver a poner a cada cual en el sitio que sus palabras le hacen merecer. Vuelvo a compartir, por segunda vez en esta entrada, el link a este artículo, que se hace eco del odio hacia Bujold y su obra de forma mucho más versada que yo, y en el que se dan unos cuantos motivos para convenceros de que de verdad merece al pena internarse en las páginas de la saga de Vorkosigan.

https://rudy.sportula.es/fragmentos-de-vorkosigan/

Termino haciéndome eco de mis propias palabras al final de la reseña que hacía al libro «Shards of Earth», de Adrian Tchaikovsky, en las que decía que había solo otra reseña que yo haya encontrado en español sobre dicho libro. En esa reseña, por pura inercia de lo políticamente correcto, seguramente por intentar llevarse bien, y codearse con los colegas en la Red, por no crear «malos rollitos incómodos», la autora decía, así de paso, que qué bien el autor de la traducción. Mintió, porque la traducción es mala. Está llena de leísmos y de erratas gramaticales graves.

La única otra crítica que encontré del libro es una en Youtube del señor de Cyberdark, que daba a entender que la lectura que él había hecho era de la edición «en bruto» (como queriendo decir, supongo, que muy bien no estaba). Por lo cual yo creo que lo que pasó es que esa edición en bruto, sin pulir, es lo que finalmente se publicó, sin revisar nada de nada. En ese vídeo descubrí que el traductor era un peso pesado de los expertos de la ciencia ficción en España, y que por eso se le disculpaba cualquier cagada. Pero terminé mi reseña diciendo que ser experto en ciencia ficción no hace a un buen traductor. Lo que hace a un buen traductor es el dominio del lenguaje. Pues bien, resulta que no solo no tenía muy buen dominio del lenguaje, sino que, tampoco, de la ciencia ficción.

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