El jardín de la hija de la luna

Blog de literatura fantástica y de ciencia ficción

Mi reacción por escrito al final de temporada de «Los Anillos de Poder».

Este texto lo escribí como respuesta en la video reseña del último capítulo de la temporada del canal de Youtube : «Un Delórean por Rivendel».

Ese momento que comentas que igual no gusta a los puristas es magistral, y una de las mejores cosas de un episodio espectacular, de una serie que será inolvidable. Yo leí ESdlA y El Silmarillion años antes de las pelis, tengo una copia numerada y que leí tb de Los Hijos de Hurin en su primera edición… soy además TS de Realización Audiovisual… vamos, que sé un poco de lo que hablo. Esta serie es muy profundamente respetuosa con la esencia de la obra de Tolkien. De Sauron dijeron los sabios, en su momento, que tras la derrota de Melkor volvió a ansiar el bien, si bien algunos pusieron en duda si esta era una intención real o lo hacía por miedo a la cólera de los Valar y de los Eldar. En este sentido, nunca la obra de Tolkien ha sido tan maniquea como muchos han querido ver, y creo que ese momento que alude al romance está magistralmente tocado por los showrunners. Lo hacen de forma elegante, sutil, pero muy potente. ¿Por qué no pudo haber esa invitación? La historia de la Segunda Edad apenas ha sido nunca contada. Nunca con la profundidad y ambición que pretende esta serie. Había pues, lógicamente, margen para la invención. Y se trata además de lenguaje audiovisual, no de una novela.

Pero es puro Tolkien todo lo que hemos visto. El Profesor estaría muy orgulloso de esta serie, no me cabe la más mínima duda. En cierto modo esta serie es mejor que la trilogía de Jackson, aunque deudora de sus logros audiovisuales. Pero da la sensación de que la trilogía se queda ya escasita, por lo poco detallada que resulta en muchos aspectos de la obra escrita, de la cual, según palabras de Ursula K. Le Guin, es apenas una sombra. (Le Guin habló bastante favorablemente en su día del guión de la primera película, pero en estos términos más despreciativos, años después, del conjunto de las tres películas). 

La mayor parte de las críticas negativas a esta serie se han fundamentado siempre en la cerrazón y la ignorancia, cuando no directamente en la maldad. Otra cosa es que guste más o menos, allá los gustos de cada cual. pero cuando se ha tratado de atacarla, ahí se trata de simple maldad. Diré además, como ejemplo de esto, que en la página 440 del vol. 9 de La Historia de la Tierra Media, Christopher Tolkien rescata unas notas manuscritas de su padre, en las que Tolkien habla de la presencia de dos Istari ya en la Segunda Edad, para ayudar a la Tierra Media en su lucha contra Sauron.  Los posiciona sobre todo en el Este, mientras Glorfindel aparecería en escena también (algo que parece solo mencionarse en esa nota) para ayudar en la guerra en Eriador contra Sauron, durante la Segunda Edad. Todo esto es ignorado por casi todos los fanáticos recalcitrantes que dicen hablar en nombre de Tolkien (no lo hacen, solo hablan en nombre del mal, de la estupidez, es decir, precisamente de todo lo que Tolkien quiso combatir con su obra).

Así, resulta que sí había Istari en la Segunda Edad.  Aunque, en cualquier caso, fue también Ursula k. Le Guin quien hablando ex profeso de la adaptación de La Comunidad del Anillo, dijo que los cineastas no debían estar constreñidos por la versión escrita, que, al fin y al cabo, se trataba de lenguajes distintos, y a la postre de obras diferentes, aunque esencialmente una misma obra, contada de formas diferentes. El caso es que, si sí hubo Istari en la Sergunda Edad, ¿por qué no Gandalf? Incluso aunque él y nosotros, conocedores de su historia, solo hayamos sabido de él en la Tercera Edad, ¿no olvidó Gandalf casi quién era, cuando regresó resucitado como Gandalf el Blanco? ¿Cuánto más no habría olvidado haber participado en los hechos de la Segunda Edad? Y con esto estoy prácticamente seguro de que tendrá un final trágico en esta serie.

Yo siempre estuve abierto a dejarme sorprender por esta serie, que más allá de los prejuicios es genuinamente maravillosa, de un nivel rara vez visto, incluso en esta época de muchas buenas series de fantasía que estamos viviendo. Pero no ha dejado de sorprenderme cada vez más el nivel al que esta gente ha sido capaz de llegar. Nos han hecho disfrutar de la obra de Tolkien a un nivel que yo no recuerdo desde la lectura de El Señor de los Anillos. En fin… fui de los muy pocos que aventuró que esta serie, cuando se anunció, hace años, estaría ambientada en la época de la forja de los anillos, y lo dije en Twitter. La forma en que han sido capaces de enhebrar en la trama la necesidad de los Elfos de fabricar los Anillos, de que podamos comprender cómo pudieron ser corrompidos, engañados por Sauron… Uffffff…. MAGISTRAL. PD: No voy a contestar, ni siquiera leer, cualquier comentario de índole negativo a todo esto. No me gusta perder el tiempo. Por cierto, te ha dado el «Like» nº 300. La duda gorda que me queda a mí es si en las siguientes temporadas, en las que veremos la forja de los anillos de los enanos y de los hombres (antes de la forja del Único, of course), Sauron se presentará ante ellos también como Halbrand, para aprovechar el tirón del actor que ya conocemos, o será en otra forma, lo que estaría bien, porque de nuevo no tendríamos claro quién es Sauron.

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