El jardín de la hija de la luna

Blog de literatura fantástica y de ciencia ficción

Mi contestación al crítico del canal de Youtube de Sensacine sobre su lamentable (por ignorante y prejuiciosa) crítica a Avatar 2.

Esta crítica es el mejor ejemplo que puede verse sobre alguien a quien las formas que no le gustan no le dejan ver el fondo.

La crítica está basada en clichés sobre Avatar, que este señor se ha creído a pies juntillas.

Te voy a hacer una crítica a ti, sobre esta crítica… que falta te hace, en esta ocasión. Primero de todo, te digo que has perdido un seguidor del canal. No porque no digas lo que me gustaría que dijeses. No. Sino porque has demostrado tener poca sabiduría, poner por delante tus prejuicios y en cierto modo tu «ideología cinematográfica», por llamarlo de algún modo. Y eso en el cine es un pecado capital. No puede hacerse. Matas la ilusión, vas con prejuicios. Muy mal.

A mí me aburre ya mucho el cine de Marvel, por cierto, prácticamente nada que hagan es capaz ya de sorprenderme, y antes que una película típica «blockbuster» prefiero ver algo de Filmin, sí, amigo, prefiero a Godard, Truffaut o Allen, o a Coppola o el otro director este de apellido de origen italiano con manía a las pelis de Marvel, se me ha ido su nombre…  El otro día hacías una muy elogiosa, justa, crítica de Pinocho. Su autor, Guillermo del Toro, ha dicho, tras ver Avatar 2, que la sensación que tuvo es la de haber visto la primera PELÍCULA, así, con mayúsculas, en mucho tiempo.

No creo, amigo, que tú sepas más de cine que Guillermo del Toro. (Porque, entre otras cosas, lo dice su apellido, él controla de toro). Desde el principio del vídeo se nota tu falta de respeto a Avatar, que se fundamenta sobre tu grandísima ignorancia sobre muchas cosas que encierra la película bajo una piel muy fina que una gran número de espectadores de la peli, de todas las edades y condiciones sociales y países, apenas han podido mondar… tú tampoco.

Avatar pasará a la cultura popular como la historia más grande de ciencia ficción jamás contada en imágenes, A un nivel equiparable al de 2001 e Interstellar. Sé que tú, o casi cualquiera que lea esto, se está queriendo arrancar los ojos ahora mismo.

Pero no os los arranquéis, que los necesitaréis para ver que esto pasará. Porque, sí, amigo, debajo de la capa superficial contra la que la crítica descuidada y poco profesional choca continuamente, existe un argumento de ciencia ficción digno de historias como Solaris. Son cosas que ya se adivinan en el visionado de la primera Avatar, de las que me di cuenta viéndola en el cine, y que corroboré después con alguna de sus escenas eliminadas, como «El cazador de sueños». Te voy a contar, os voy a contar, una anécdota sobre el futuro de la saga.

Cuando James Cameron dio el guión de Avatar 2 al estudio, estos se lo devolvieron con tres páginas de anotaciones. Cuando les dio el guión de Avatar 3, se lo devolvieron con una sola página de anotaciones. Bueno, parece que la cosa iba ya más rodada. Cuando les dio el guión de Avatar 4 (esta y la parte 5 aún no han sido rodadas, eso depende del éxito comercial de la 2 y la 3, esta última ya rodada y que estará metida a partir de ahora en el inmenso trabajo de posproducción de este tipo de pelis casi únicas, donde se hace una artesanía digital sin igual en la historia del cine), cuando les dio el guión de la parte 4, decía, le dieron una hoja en la que ponía, simplemente: «Holy Fuck».

Entonces, Cameron preguntó: «¿pero dónde están las notas?» Y le respondieron: «Esas son todas las notas». Porque todo se vuelve loco en el buen sentido, ¿verdad? Crees que sabes de qué se trata, y luego, oh no, no lo sabes… «Espero poder hacer esa película, es lo que estoy diciendo”. James Cameron.

Diseño, worldbuilding, el más concienzudo nunca hecho en el cine; exobiología, antropología, arqueología, mitología, ecología… son cosas muy serias sobre las que se han hecho artículos y tratados, enraizados en la película Avatar.

Mucha gente se queda en sus alardes teconológicos, pero la película es mucho más, y lo es sobre todo a un nivel de pura ciencia ficción, la que Cameron devoraba desde muy joven, y que empezó a plasmar en el cine a partir del corto Xenogenesis, que financió una clínica odontológica, cuando, tras ver Star Wars en una sala en 1977, el canadiense tuvo claro que quería dejar todo cuanto estaba haciendo y dedicarse al cine. En aquella Xenogenesis ya vemos muchos de los parámetros visuales y argumentales que acabarán germinando, y nunca mejor dicho, en Avatar: mecanoides controlados por el cuerpo humano; la lucha del hombre contra la máquina; seres humanoides de piel azul…

Muchos criticaron de Avatar la simpleza de su argumento, sin saber, sin querer siquiera ahondar en lo que de ciencia ficción portaba dentro de sí aquella historia, bebiendo de algunas de las mejores novelas del género, a lo largo de toda su historia. La escena finalmente no llevada al metraje final de «El cazador de sueños», previa a la ceremonia en la que Jake Sully es aceptado, es un viaje hacia Eywa de un Sully «entripadísimo» por alguna sustancia local, en la que se adivinan mucho más las cosas que digo, pero que yo y muchos ya fuimos capaces de sacar sin necesidad de ella.

Hablo de gente como yo con una gran sensibilidad y predisposición hacia historias de ciencia ficción. Pero entiendo, amigo, que no es tu caso.  Tu pasas tan campante entre grandes clásicos y películas de festivales a blocksbuters marvelitas, pero en la ciencia ficción creo de verdad que te pierdes. Si la comprendieses podrías disfrutar enormemente de esta película (que sí, que aparentemente es pura ópera espacial, pero que en el fondo es CIENCIA FICCIÓN, y de la BUENA), y se te haría corta, con todo su «desmedido» metraje.

Aquí el problema no es la película; eres tú. La has visto predispuesto al asco, porque jamás entendiste Avatar ni has hecho nada por querer entenderla. Te aviso, y creo que perfectamente sabes que algún día recordarás estas palabras, si es que las lees, que tengo razón. Que llegará un día en el que, o bien mientas, y digas que siempre te flipó Avatar, o tengas que recular y admitir que te equivocaste, porque de otro modo nadie dará crédito a ninguna cosa que digas sobre el cine. Veo por aquí abajo algunos primeros comentarios de tipo «este señor es super guay, super sincero, se nota que no le gustó de verdad, y yo eso lo valoro mucho (…)», y tal y pascual. DESPIERTA tío.

Esos comentarios te hacen flaco favor. Te hacen creer que eres bueno, y así nunca vas a mejorar como crítico de cine. Espabila. Mira, con tu opinión de Los Últimos Jedi me ganaste. Y con esta me has perdido. Imagino que te importará un bledo. A mí también. No soy un gran fan de tu canal. Me hace gracia tu sentido del humor y de vez en cuando veo alguna crítica tuya sobre alguna peli que me interesa. Pero soy el tipo de seguidor de tu canal que sé que tú más valoras. Y es a ese tipo de seguidores a los que pierdes siendo, sí, tan sincero, pero, a al vez, tan poco sabio. Prueba a intentar comprender bien esta saga.

«El cine es mucho más de lo que la mayoría creemos que es el cine.»

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